TRABAJAR EN EQUIPO # 2
CITA LEMA: ECLESIASTES 4:9
EL ESPOSO ESTA LLAMADO A DIRIGIR EN SU
MATRIMONIO Y SU FAMILIA: Ef.
5:22-24
“Las
mujeres de en respetar a los maridos como al Señor, porque el marido es cabeza
de la mujer como Cristo es cabeza y salvador de la Iglesia, que es su cuerpo.
Así, como la Iglesia se somete a Cristo, de la misma manera las mujeres deben
respetar en todo a los maridos”
EL ESPOSO DEBE TRABAJAR Y SUPLIR LAS
NECESIDADES DE SU ESPOSA: Gn.
3:17-19
En
otras palabras, los hombres han trabajado toda su vida y han “sudado” para que
sus familias puedan comer y subsistir.
EL ESPOSO DEBE AMAR A SU ESPOSA: Ef. 5:22;
Ef. 5:28; Col. 3:19; 1P. 3:7. Estas enseñanzas muestran que un esposo debe
tener el mismo tipo de amor hacia su esposa que Cristo manifestó hacia la
iglesia al morir por ella.
LA ESPOSA ESTÁ LLAMADA A AYUDAR A SU
ESPOSO: Podríamos afirmar que esa es la razón por la cual Dios creó a la
mujer. Gn 2:18 leer y explicar el hombre necesitaba de alguien “que compartiera
sus responsabilidades, se identificara con él y fuera empática y amorosa, que le colaborara de todo corazón
en el cumplimiento del plan de Dios”.
LA ESPOSA ESTÁ LLAMADA A SOMETERSE A
SU ESPOSO: solo si el esposo está
sujeto a Dios, solo entonces el esposo puede ser cabeza de hogar, la tarea que
Dios te encomienda es amar, seguir, ayudar y servir a tu esposo inconverso
testificando con un estilo de vida semejante al de Cristo. Tu misión de parte
de Dios no consiste en cambiar a tu esposo ni salvarlo. La falta de liderazgo
de tu esposo no es excusa para pecar.
LA ESPOSA DEBE RESPETAR A SU ESPOSO: Ef. 5:33 una esposa cristiana debe respetar a
su marido y honrarlo.
LA ESPOSA DEBE AMAR A SU ESPOSO:
Tit.2:4 debemos ser afectuosas y tratar
a nuestro esposo con amor, gozar de su compañía y estimarlo ¡como al mejor
amigo!... el esposo dirige, ama y trabaja duro para proveer, la esposa le
sigue, ama, ayuda y VALORA sus esfuerzos.
SEGUIR EL PLAN DE DIOS: muchas esposas caen en el terrible error de
supervisar a sus esposos en lugar de velar por su propia fidelidad a la tarea
que Dios les ha encomendado
como
esposas; pretendemos actuar como el “Espíritu Santo” en la vida de nuestros
esposos señalándole sus faltas y defectos diciéndole “si haces esto… entonces”.
De ninguna manera debemos supervisar o calificar el desempeño de nuestro
esposo; en lugar de juzgar a nuestro
esposo,
evaluemos nuestro propio puntaje como esposa… los ingredientes básicos para un
matrimonio feliz son: ayuda, sumisión, respeto y amor.
Llena de amor la vida de tu esposo
Con tu ayuda engrandece su vida
Sigue su liderazgo con un corazón dispuesto
Valora a tu esposo con sumo respeto.
Tu
compromiso de seguir el plan de Dios producirá cambios sorprendentes. ¿cómo?
Transformará la atmósfera del hogar, la comunicación como pareja, tu propio
corazón que rebosará de amor por tu esposo y en tu trato más respetuosa; tus hijos gozarán la bendición de vivir en un
dulce hogar lleno de paz y armonía.
Eclesiastés 4:9-10: es evidente que un
“equipo” de dos que hace bien su trabajo en unidad logrará mucho más.
Trabajar en equipo
No. 2
Nombre:
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© agradece a
tu esposo el hecho de cumplir su papel:
Resalta alguna decisión en especial que tu esposo haya tomado y que involucre
el porvenir de ambos. Dale gracias por su trabajo esforzado. En lugar de
quejarte porque llega tarde a casa, porque trabaja horas adicionales o hace mayores
esfuerzos en su trabajo, alaba su diligencia, su deseo de hacer todo con
excelencia, y su esfuerzo por suplir tus necesidades y las de la familia. Hazle
saber también que aprecias las muchas maneras en que te ayuda como a “vaso más
frágil”. Dale gracias por cada intento que realiza para expresarte su amor. Y
no te afanes si no lo hace. Solo mantén tus ojos, tus oídos, ¡y tu corazón!
Atentos para descubrir las formas en que él
expresa su amor; y entonces ¡no tardes en darle las gracias!
© Pregúntale a
tu esposo cómo puedes ayudarle:
Cada día le hago dos preguntas a mi esposo: ¿Qué puedo hacer por ti hoy? Y ¿Qué
puedo hacer para que aproveches mejor tu tiempo hoy? Alístate con papel y lápiz
en mano para anotar, una oración de corazón y la disposición para ayudar a tu
esposo como él considera que podrías hacerlo.
© Manifiesta
mayor respeto por tu esposo: Dios
quiere que respetes a tu esposo. Entonces piensa en alguna forma en que puedas
hacerlo. Y luego procede. Que tu admiración por tu esposo brille tanto que
todos se den cuenta ¡sobre todo él! ¿Lo miras cada vez que te habla? ¿te
abstienes de interrumpirlo? ¿le pides favor que haga las cosas en lugar de
darle órdenes? ¿tu conversación es cariñosa? ¿Consideras necesario dejar de
desairarlo en público? Pienso que no sobra mantener una lista de las muchas formas en que puedes
respetetarlo, solo para recordarlo… en caso de
omisión. ¡A veces pasa!
© Piensa en
alguna actividad en que puedan divertirse juntos esta semana: Más adelante hablaremos sobre este aspecto
del entretenimiento que es tan esencial para un matrimonio feliz; no obstante,
por ahora recordemos que tu matrimonio se basó en la amistad y que ese amor de
amigos debe cuidarse, como lo dice Tito 2:4. ¡Sé creativa! Divertirse juntos no
tiene que ser costoso, solo invertir tiempo para pensar en algo organizarlo y
ejecutarlo. Tómate un tiempo para planificar esta actividad y anótala en tu
agenda y ¡Que empiece la diversión!
© Ora a fin de
seguir el plan de Dios para una esposa: Medita
en los cuatro principios divinos para ti como esposa (lee Gen 2:18; Ef. 5:22,
33 y Tit. 2:4) y ora al respecto. Dedícale tiempo a Dios y abre tu corazón
delante de Él. Declara tu compromiso delante de Él y toma la determinación de
seguir el plan de Dios en cada aspecto. Entonces busca la manera de ponerlo en
práctica a lo largo del día a fin de obedecerle. Y para permanecer en esa
búsqueda, ¡Pídele a Dios que te ayude a ser una esposa conforme al corazón de Dios!
©
Busca de un sacerdote o de otra mujer que te
ayude como consejera: busca una esposa
cristiana que cumpla bien su papel, una mujer que pueda ayudarte a llegar a ser
una mejor compañera para tu esposo si no tienes esa amiga, busca asesoría
espiritual con un sacerdote, llama y
pide una cita, asiste con tus preguntas escritas. La sabiduría, el consejo y el
apoyo que te pueden dar espiritualmente puede ofrecerte el convertirte en la
esposa que Dios quiere
La
tarea que Dios te ha encomendando no es cambiar a tu esposo, sino amarle,
seguirle, ayudarle y servirle
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